Another tale??

En una desierta aldea llamada Allahed vivía un pequeño elfo, Celic, este sufría a diario ya que su aldea era azotada por grandes tormentas de tristeza… llego un tiempo en el cual Celic no aguanto y comenzó a cortarse.

Una noche, Celic se encontraba sentado en el umbral de su puerta, mientras una inmensa tormenta de tristeza azotaba a la ciudad. Al verse tan impotente de hacer algo Celic empieza a cortarse mientras escuchaba gritos y llantos provenientes de la tormenta.

Al sentirse tan desesperado comienza a cortarse más profundamente y empieza a ver la sangre correr más rápido. Pero cuando decide parar la hemorragia, no puede, se da cuenta de que había cortado muy profundo… dañando venas importantes, pero no le importo, solo quería dejar de vivir en ese lugar donde las tormentas azotaban constantemente la pequeña aldea.

Largos minutos pasaron y la sangre seguía derramándose de los brazos de Celic, el tiempo parecía detenido, sentía que ya no podía más, creía que era el fin pero para su “desgraciada suerte” aparece Nash, la bella sacerdotisa de la aldea. Se preocupa al verlo así; Celic al ver tan gran belleza al frente de el, se queda mudo sin palabras para responder a la simple pregunta que le hizo tan singular ser lleno de belleza y gracia.

Al Nash ver que Celic se encuentra asombrado por tal aparición tan inesperada le propone una segunda oportunidad de vida… el asiente con la cabeza. Cumpliendo con su palabra Nash concede a Celic la segunda oportunidad.

Al tener una segunda oportunidad decide abandonar la aldea para encontrar un lugar donde pueda encontrar un lugar donde encuentre esa supuesta felicidad con la que algún día soñó en sus más profundos deseos.

Sabía que el camino era accidentado pero cada vez que se sentía que fallaría miraba sus viejas cicatrices y recordaba el propósito de su viaje… caminaba sin rumbo fijo solo le interesaba encontrar la “felicidad”. Las noches le parecían cortas, las mañanas largas pero nada de eso le importaba. Su travesía se convirtió en adicción la cual no le dejaba concentrarse a lo largo de su búsqueda.

Los días seguían pasando y el pobre Celic perdía más y más las esperanzas de encontrarla, ya sus ilusas ilusiones comenzaron a desaparecer y así el patético elfo comenzó a cortarse otra vez. -Ya no quedan esperanzas- pensaba, para qué continuar sufriendo si no se encuentra nada al final solo más dolor.

Este era el momento oportuno para terminar con su sufrimiento, sentado a la sombra de un árbol cercano al valle de Allahed, Celic se suicido y ahora todos recuerdan a ese tonto que por una ilusión su vida perdió…